lunes, 6 de enero de 2014

PLANTAS HAWAIANAS

Otra de las peticiones que nos realizó una de nuestras lectoras, fue que habláramos sobre las flores hawaianas. Así que cumpliendo sus deseos, aquí está el artículo.
Parece que las citadas flores, sólo las vayamos a encontrar en una visita turística a Hawaii, cuando nos las coloquen en forma de collar al bajar del avión. Pero esto no es así. De hecho, podemos encontrar flores hawaianas en números países y extensas zonas del planeta. Añadiendo además, que la globalización, nos ha permitido, no sólo encontrar flores de otros lugares en nuestro entorno, sino además, adquirir especies que podrían ser exóticas, con gran facilidad.
Sí bien es cierto, que algunas variedades de estas plantas, son difíciles de cultivar en zonas mediterráneas como España, sobre todo, en el Norte. Sin embargo, la Catalpa, la Mimosa, algunas palmeras, o la Angelica (Varía su nombre según zonas), pueden cultivarse y desarrollarse sin mayor complejidad en nuestros jardines e interiores.
La peor desventaja que podemos encontrar a la hora de tratar con estas especies de flores, es el clima. Normalmente, están acostumbradas a desarrollarse en climas tropicales o templados, como en Hawaii. (Aunque allí también tienen climas semi-áridos, estas flores, se desarrollan en climas tropicales o templados).
Así pues, si las queréis plantar en el jardín, durante el invierno, lo ideal sería mantenerlas en invernadero. En interior, habrá que colocarlas en un lugar en el que se mantenga una humedad medianamente razonable con respecto al clima en el que suelen vivir. Al regar, no es necesario encharcar el suelo, pues con evitar que la tierra se seque demasiado, será suficiente. El abono, puede ser el que se utiliza para cualquier planta. La luminosidad no debería ser directa, pero tampoco ocurrirá nada, si en los meses de verano, el Sol las calienta demasiado, siempre prestando atención, a que el clima que se cree en la jardinera, no sea árido.
Espero que estos consejos hayan sido de utilidad, para obtener vuestros collares hawaianos personalizados.


Un saludo a tod@s, y hasta el próximo artículo. Y no olvidéis visitar nuestra web www.hidrojardineras.com donde podréis encontrar fantásticos productos.

sábado, 4 de enero de 2014

¡CENIZA PARA TUS PLANTAS!

Una de las definiciones de ceniza de la R.A.E. es la siguiente: “Polvo de color gris claro que queda después de una combustión completa, y está formado, generalmente, por sales alcalinas y térreas, sílice y óxidos metálicos”.

Lo que aquí queremos ofreceros, no es la definición de un concepto que ya conocéis, sino sorprenderos, contándoos, que la ceniza, por contrario que parezca, puede ser buena para vuestras plantas, si usamos el tipo adecuado.

La mejor ceniza que se puede utilizar para fertilizar tus plantas, es la de la madera. Sí, efectivamente. Este invierno, no tiréis las cenizas que queden en vuestras chimeneas. Conservadlas, pues beneficiarán a vuestro jardín y a vuestras jardineras.

También las cenizas de otros vegetales, que hayáis tenido que quemar, o que conozcáis que por gracia o por desgracia, hayan ardido, os pueden servir.

Hay personas, que además, usan los huesos de sus animales fallecidos para potenciar el crecimiento de sus plantas, pero en este caso, hay que tener mucho cuidado, y ser conocedor de la causa de la muerte del pobre animalito. Pues, si el animal ha sufrido desafortunadamente una muerte por envenenamiento u otras causas en extremo desagradables, puede ser fuente de contaminación, no sólo para vuestra tierra, sino también para vosotros mismos. En cualquier caso, si conocéis la procedencia de la ceniza, o estáis seguros de que quién os la vende o proporciona la ha seleccionado cuidadosamente, la ceniza de huesos de animales, ofrece una gran cantidad de calcio y fósforo, facilitando a vuestra vegetación en hermosa medida, valiosos minerales para su correcto crecimiento.

Si utilizáis esto que podría parecer despojos, como abono, lo ideal es que mezcléis bien las dosis con la tierra, para que en el momento de colocar la planta o sembrarla, toda la extensión de compost, tenga la misma cantidad de minerales en cada parte.

Estos residuos, no solamente se utilizan como fuente de nutrientes para la tierra, sino que además, suele ser bastante útil para evitar plagas, sobretodo, en el caso de gusanos y larvas. En estos casos, lo ideal es rociar las hojas con una mezcla de agua y ceniza. Los gusanitos, ya no querrán comer más, de tus zonas verdes.

Si en añadido, queréis espantar a los hongos, también podéis seguir el procedimiento anterior, y observaréis, como ninguna enfermedad de esta clase, quiere asentarse en vuestras macetas, ni extenderse sobre las hermosas hojas de nuestras amigas las plantas.

Un saludo, y espero que os haya gustado la entrada de hoy.

jueves, 2 de enero de 2014

EN TU ESPACIO PARA LA CALMA, PON BAMBÚ

Dada la gran avenida de solicitudes sobre información en distintos temas, por parte de nuestros lectores y clientes, seguimos aplazando la continuación de los artículos de plantas representativas de países. Así que pedimos disculpas a los que sigan interesados en dichas entregas, y esperamos que por el momento, os gusten los siguientes artículos que publiquemos hasta completar las diferentes peticiones recibidas. En cualquier caso, como las promesas son palabras a cumplir, continuaremos con flores de países europeos, en cuanto terminemos con las peticiones realizadas.

Hoy nos va a ocupar un tema que parece agradar a bastantes clientes.Hace un tiempo, citamos por encima la moda oriental en jardines. Parece ser que actualmente, muchas personas, intentamos crear espacios relajantes en nuestros hogares, sea en interior o en exterior. Sin embargo, por nuestro poco tiempo, y el estrés que sobrellevamos a diario, somos reticentes a tener que gastar horas y horas en estos espacios.Bien, pues hay una planta, que puede decorar nuestros lugares especiales para meditar, sin necesidad de grandes cuidados. Se trata del bambú.


Aunque hay cinco especies de bambú básicas (Dendrocalaminae, Melocanninae, Bambusinae, Arundinaceae y Puellinae), en la actualidad, todo se está modificando por diferentes causas, como la climatología y la expansión a lugares que no son los de origen. Por ello, existen actualmente muchas variedades.

Lo principal a tener en cuenta para el cuidado de esta planta, sobre todo en interiores, es el tipo de regado a utilizar. Son plantas, que requieren tener mucha humedad. Lo adecuado sería tener las raíces humedecidas siempre, así, una jardinera de riego manual, es lo más indicado. (Podéis encontrarlas en www.hidrojardineras.com). Además, tened cuidado con el tipo de agua que utilizáis, pues al cloro, lo odian. Por tanto, si podéis utilizar agua de lluvia, será lo mejor. (Podéis almacenar agua de lluvia en vuestras terrazas y jardines con un cubo, e ir echándola en la jardinera). Si la planta está en exterior, deberéis únicamente vigilar el nivel de agua. Por supuesto, aunque la planta prefiera tener sus raíces totalmente sumergidas, el encharcamiento es un riesgo, ya que puede producir hongos. Por ello, está indicado, aparte de vigilar la humedad de la tierra,  regenerar de vez en cuando la tierra, cambiándola.Con respecto a la luminosidad, sólo he de comentar, que el bambú se inclina por las zonas de sombras, y odian la luz directa. Así que, preveniros ante esta situación, pues en interiores, se podría transportar la planta según la luz que entre en el hogar, pero si la plantamos en jardines, hemos de pensar en cómo llega la luz durante las diferentes estaciones.Algunos especialistas, recomiendan añadir a la planta de bambú, de vez en cuando, alimento para las plantas decorativas de los acuarios, aunque en principio, este no es un aspecto obligatorio para un buen desarrollo.

Quería añadir hoy, una historia que leí hace algún tiempo por internet. Comienza así,“Había un cultivador japonés, que decidió plantar bambú. Esperando que su planta se desarrollara con normalidad, casi saco de quicio al calmado japonés, conocidos ellos por su gran paciencia, pues tras plantarla, pasaba el tiempo, y el cultivador, no encontraba resultados. ¿Qué era lo que estaba ocurriendo? Pues muy sencillo, la planta se estaba desarrollando con normalidad. Simplemente, estaba afianzando sus cimientos, sus raíces. Sí, la planta se estaba desarrollando, aunque el señor japonés no lo sabía, pues no veía las raíces.Así pues, el cultivador japonés, pensaba que la semilla que había plantado, no estaba en buen estado. Pero eso no era cierto. Pasó el tiempo, un año, dos años, tres años…y el bambú no crecía. Pero sorprendentemente, al cabo de aproximadamente siete años, el cultivador se sorprendió cuando comenzó a ver algún tallo en su plantación, y comprendió, que la paciencia era una virtud, y que no se puede comenzar a crecer, sin asegurar bien los cimientos”.

Aprovecho de esta manera con esta moraleja, a invitaros a la calma y a la paciencia, no sólo con vuestras plantas, sino con todo en la vida. Plantad bien vuestros cimientos, y comenzad entonces a ver un atisbo de esperanza, que más en estos tiempos que corren, es difícil conseguir un objetivo en un abrir y cerrar de ojos. Pero no perdáis la paciencia, confiad en lo que hacéis y en lo que sembráis, estoy segura de que obtendréis vuestra cosecha, como el protagonista de la historia.

Por cierto, no hace falta sembrar bambú, lo podéis adquirir ya desarrollado, y de esta manera, no tendréis que esperar siete años a decorar vuestro hogar.

Un saludo, y espero que os haya gustado esta entrada.¡Seguidnos en Facebook, Twitter y demás sitios online!